Erase una vez en México, un joven de 18 años llamado Antonio, un hombre común y corriente, saliendo de la adolescencia con su grupo de amigotes, claro que el era el líder, y casi todas las mujeres, menores, mayores y de su edad, querían salir con el, y desde los 16 años el iba y venia, cambiaba de pareja así como de ropa pero, un día se cansó de esa vida, quería alguien que le aportara algo a su vida, alguien con valor y que no buscara tan solo salir con él sino un bienestar mutuo.
Bueno, como estaba diciendo, casi todas las mujeres que conocía lo deseaban pero, existían Lupe, Lorena y Thana, ésta ultima de 19 años, de herencia estadounidense y bastante adinerada, acababa de salir de la prepa y solo vivía de la mesada.
Lorena, de 18 años, salió de la prepa a los 16, estudia psicología, es de estrato medio y es bastante sociable, pero exigente con su círculo social más allegado, se relacionaba con personas sensatas, responsables, fiables, con visión y ambición.
Lupe de 18 años, trabaja desde los 16, dejo la prepa después de una decepción amorosa, pero ahora tiene su propio negocio, un local que comercializa prendas, maquillaje y otros objetos para gente (como ella los llama) altamente sentimental, pues ella es también miembro de esa subcultura que denominan “emos”, todos sus amigos cercanos también lo eran.
Después de años llevando ,lo que sintió, que era una vida vacía, sintió gran soledad y esto lo motivó a buscar a alguien con quien en realidad se sintiera bien. Al preguntarse por donde podía empezar a buscar, se fijo en aquellas mujeres que no se fijaban en él, o por lo menos nunca lo han manifestado.
Por medio de las amigas de estas tres muchachas, empezó a preguntar y recolectar información acerca de sus vidas, su pasado, sus anteriores novios, sus aspiraciones, sus estilos de vida, sus estatus, etc. Luego se fue acercando a ellas, claro está, bajo el papel de amigos, estableciendo una relación, mostrándose como era, haciendo que vieran que no solo es lo exterior sino que tiene mucho que ofrecer y desea un bienestar.
Después de algunos meses, las conoció, siempre tan cerca como para que no lo olvidaran y confiaran en él pero no lo suficiente para que lo consideraran como un amigo. Realizó la comparación entre cada una de ellas, teniendo como objetivo aquella que le ofreciera o con quien sintiera un bienestar mutuo y duradero. Puesto que las tres eran mujeres muy lindas para el, no le importaba el dinero sino la profundidad de sus pensamientos y la sinceridad de sus sentimientos y la fluidez de sus palabras para tener alguien con quien hablar. Las evaluó y tomó su decisión: Lorena
Luego de un año de relación con ella, él cuenta que gran parte de sus expectativas se han cumplido, y que sin importar los percances no la cambia y le es leal.
Colorín colorado, este cuento se ha acabado...

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